Cada control del Galaxy Detector está pensado para dominar dos tipos de búsqueda en un solo equipo.
Identifica oro, plata, cobre y bronce con precisión. Alcance de 70 a 100 cm de profundidad según el tamaño del objeto (una lata de refresco, por ejemplo, se detecta entre 65 y 70 cm).
Exclusiva de Galaxy Detector: capta campos de energía estática de objetos hasta 15 metros de radio, como una señal de radar que atraviesa la tierra.
Ajusta la sensibilidad según el terreno: mayor alcance en zonas abiertas, mayor precisión en zonas densas.
Mayor profundidad y cobertura de búsqueda gracias a su bobina de alto rendimiento.
Capta señales desde cualquier ángulo, como un router transmitiendo en todas direcciones a la vez.
Visualiza en tiempo real el modo activo y el estado de detección desde el panel de control.
Autonomía prolongada para jornadas completas de búsqueda sin quedarte sin energía a mitad de la exploración.
Bobina sumergible hasta 70 cm de profundidad, ideal para buscar en ríos, quebradas y terrenos húmedos sin afectar su rendimiento.
Los números del equipo, y los factores del terreno que los hacen variar en campo.
| Detección electromagnética | Bobina repotenciada. Oro, plata, cobre, bronce y otros metales. |
|---|---|
| Alcance en profundidad | Aproximadamente 70 a 100 cm, según objetivo y terreno. |
| Detección de energía estática | Captación de variaciones y anomalías electrostáticas del terreno. |
| Radio de prospección estática | Hasta aproximadamente 15 metros, según condiciones. |
| Antena | Omnidireccional: capta señal desde cualquier ángulo, sin necesidad de orientar el equipo. |
| Bobina sumergible | Hasta 70 cm de profundidad. Apta para ríos, quebradas y terreno húmedo. |
| Sensibilidad | Ajustable en alta y baja, para adaptar el equipo al tipo de terreno. |
| Pantalla | LCD con modo activo y estado de detección en tiempo real. |
| Batería | De larga duración, para jornadas completas de búsqueda. |
Ningún sistema de detección se comporta igual en todos los terrenos, y conviene saberlo antes de salir a campo. Estos son los factores que más pesan sobre el resultado:
Los terrenos con alta carga mineral generan ruido de fondo que reduce el alcance efectivo. Aquí es donde el ajuste de sensibilidad baja hace su trabajo.
El contenido de agua del suelo altera tanto la conductividad como la respuesta electrostática, y puede jugar a favor o en contra según el caso.
No responde igual la arcilla que la arena, la roca o el relleno. Conocer el terreno ayuda a interpretar lo que el equipo señala.
Tendidos eléctricos, cercas electrificadas, estructuras metálicas y actividad eléctrica atmosférica introducen señales que no vienen del subsuelo.
Una pieza grande se detecta más lejos que una pequeña, y el material influye tanto como el volumen.
Un objeto de canto ofrece mucha menos superficie al campo que uno de cara, y eso cambia la distancia a la que responde.
¿Te encaja para el terreno donde buscas?